El pasado Viernes recibí una recompensa. Grata recompensa que, para que engañarnos, no me vino nada mal.
Por la mañana en la oficina llega el jefe a eso de las once y como siempre me pregunta si hay algo en el correo electrónico para él, si hay que dar conformidad a algo ó si tiene que firmar algún documento. Le dije que sí, que tenía que firmar el acta de la última reunión de los socios y me dijo que se la llevara al despacho que allí la firmaría. Me extrañó porque él siempre firma los documentos en mi mesa, pero así lo hice.
Cuando entro en el despacho con los papeles de la reunión, vá el hombre y antes de firmar nada, me dá un billete de 500 euros.
Le pregunto que para qué es, que si es para pagar algo de la empresa ó para pagar algo de alguna de la muchas cacerías a las que vá, y él me responde que es para mí. Que lo había hablado con su hijo y habían decidido darme ese dinero. "Tú te lo mereces, bueno te mereces mucho más, pero de momento esto es un pequeño adelanto. Estamos muy contentos con tu trabajo".
¡Qué fuerte! Es la primera vez en 7 años que llevo allí trabajando que los jefes tienen ese detallazo conmigo. Bueno, exceptuando la vez que me regalaron un reloj chulísimo de la marca Paul Versan, pero eso no fué solo a mí, fue también a todas las mujeres de mis compañeros hace dos navidades en la comida de empresa; pero lo del Viernes sí que fué sólo a mí, por eso me hizo ir a su despacho porque yo no estoy en un despacho aparte, yo estoy en una sala grande junto a dos compañeras más.
La verdad es que últimamente estoy de trabajo hasta arriba y estoy currando a tope, pero bueno, para eso estoy allí, para que mi trabajo salga adelante tanto si hay mucho como si hay poco.
Así que la mar de contenta, le dí las gracias y ya tuve las pilas puestas para todo el día.
Por la mañana en la oficina llega el jefe a eso de las once y como siempre me pregunta si hay algo en el correo electrónico para él, si hay que dar conformidad a algo ó si tiene que firmar algún documento. Le dije que sí, que tenía que firmar el acta de la última reunión de los socios y me dijo que se la llevara al despacho que allí la firmaría. Me extrañó porque él siempre firma los documentos en mi mesa, pero así lo hice.
Cuando entro en el despacho con los papeles de la reunión, vá el hombre y antes de firmar nada, me dá un billete de 500 euros.
Le pregunto que para qué es, que si es para pagar algo de la empresa ó para pagar algo de alguna de la muchas cacerías a las que vá, y él me responde que es para mí. Que lo había hablado con su hijo y habían decidido darme ese dinero. "Tú te lo mereces, bueno te mereces mucho más, pero de momento esto es un pequeño adelanto. Estamos muy contentos con tu trabajo".
¡Qué fuerte! Es la primera vez en 7 años que llevo allí trabajando que los jefes tienen ese detallazo conmigo. Bueno, exceptuando la vez que me regalaron un reloj chulísimo de la marca Paul Versan, pero eso no fué solo a mí, fue también a todas las mujeres de mis compañeros hace dos navidades en la comida de empresa; pero lo del Viernes sí que fué sólo a mí, por eso me hizo ir a su despacho porque yo no estoy en un despacho aparte, yo estoy en una sala grande junto a dos compañeras más.
La verdad es que últimamente estoy de trabajo hasta arriba y estoy currando a tope, pero bueno, para eso estoy allí, para que mi trabajo salga adelante tanto si hay mucho como si hay poco.
Así que la mar de contenta, le dí las gracias y ya tuve las pilas puestas para todo el día.

