Hoy día, aunque estemos en el siglo XXI y nos parezca mentira, pues es verdad, es un problema. Mucho hablar de igualdad entre sexos pero poco se hace por conseguirla. Mucho celebrar el 8 de Marzo cada año pero creo que no sirve absolutamente para nada.
Seguro que abréis oído comentar a alguna mujer cercana a vuestro entorno estas palabras: "Es un problema ser mujer y trabajar" ó "Los hombres lo tenéis todo más fácil".
Digo esto porque, como alguna vez que otra he comentado aquí, hay una compañera en el trabajo que se ha incorporado este mes después de disfrutar de su baja por maternidad y ahora que necesita las tardes para estar con su hija porque no tiene con quién dejarla, a partir de las 5 de la tarde que le cierran la guardería, habla con el jefe y éste le dice que no, que no hay reducción de jornada. ¡Qué fuerte!.
La solución que el jefe le ha aportado es despedirla, que cobre el desempleo durante los meses que necesite estar con su hija, y que luego la vuelve a contratar. Y digo yo: ¿Y quién le asegura que pasados unos seis meses (que es lo que ella piensa estar con la niña) el jefe la vá a volver a contratar? Porque una vez que firmas tu liquidación y tu finiquito te desvinculas completamente de la empresa y tampoco tú no le puedes exigir al jefe que te ponga por escrito que a los seis meses te va a contratar. Es un problema, como he dicho, ser mujer trabajadora.
La igualdad es algo que pasará como con el hambre en el tercer mundo, que nunca se erradicará.

Digo esto porque, como alguna vez que otra he comentado aquí, hay una compañera en el trabajo que se ha incorporado este mes después de disfrutar de su baja por maternidad y ahora que necesita las tardes para estar con su hija porque no tiene con quién dejarla, a partir de las 5 de la tarde que le cierran la guardería, habla con el jefe y éste le dice que no, que no hay reducción de jornada. ¡Qué fuerte!.
La solución que el jefe le ha aportado es despedirla, que cobre el desempleo durante los meses que necesite estar con su hija, y que luego la vuelve a contratar. Y digo yo: ¿Y quién le asegura que pasados unos seis meses (que es lo que ella piensa estar con la niña) el jefe la vá a volver a contratar? Porque una vez que firmas tu liquidación y tu finiquito te desvinculas completamente de la empresa y tampoco tú no le puedes exigir al jefe que te ponga por escrito que a los seis meses te va a contratar. Es un problema, como he dicho, ser mujer trabajadora.
La igualdad es algo que pasará como con el hambre en el tercer mundo, que nunca se erradicará.

